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domingo, 10 de febrero de 2013

CUÉNTAME UN CUENTO



Eráse una vez un país muy soleado, rodeado de mar y bellos paisajes, donde reinaba una familia cada vez más prolífera y donde se  gobernaba democráticamente. Todo era concordia y alegría, los habitantes de dicho país siempre estaban festejando, riendo, tomando el sol en vacaciones, viendo como crecía su país y se llenaba de personas venidas de lejos en busca de ese " paraíso" soñado por todos.
Como en todo cuento que se precie no  iba a reinar la paz, la armonía y la alegría por siempre, durante algunos años de bonanzas y parabienes, empezaron a surgir pequeños problemillas, a los que el pueblo llano era ajeno. Empezaron a salir enemigos por todas partes  con un afán de poder y ambición inmensurables que se dedicaron a atesorar bienes ajenos, los bienes del pueblo.
El Rey del lugar al igual que todos los habitantes de su palacio, fueron al parecer embrujados y gastaban el dinero del pueblo en cosas innecesarias , pasaban sus días viajando a países extranjeros y lejanos, unos se fueron a América con su prole,enriquecidos gracias a negocios no muy claros, otros a visitar a sus familiares en Europa, el propio Rey se marchó a África de safari, el pequeño de la familia viajaba como escondido, unas veces acompañado de su mujer y otras por separado. La hija mayor del Rey despreocupada y liberada de un marido un tanto "peculiar", empezó a salir con sus amigas a disfrutar de los conciertos nacionales.
Mientras el reino, caía en picado abducido por una ambiciosa gobernanta de un país cercano. Todos los políticos del lugar estaban acogotados, ninguno quería explicar las verdaderas razones por las que este país soleado y alegre se estaba volviendo triste y agrio y sobre todo endeudado hasta las trancas. Cada día en las noticias, salían nuevos casos de corrupción, malversación de fondos, fraudes fiscales, robos,etc,etc. reinaba un caos total.
A todo esto, el pueblo veía como su país caía en picado y todos los derechos adquiridos durante años por sus antepasados eran pisoteados, eliminados y minguneados por un poder político cuyo principio básico era la sumisión del pueblo. El país se tuvo que acostumbrar a un pariente nuevo que nunca antes habían conocido, una prima, que a día de hoy todavía no la conocen, solo de oídas pero que acojona bastante.Todo se estaba desmoronando, a nivel laboral, educativo, sanitario, de  justicia. Era como tener un mal sueño y retroceder en el tiempo a los años 20 en Chicago, años del Hampa, de la mafia y la corrupción.
Lo peor de todo es que algunos de sus habitantes ante la desesperación se suicidaban, los desahucios estaban a la orden del día y ahogados en la pena la gente tomaba decisiones trágicas. Olía a podrido en este país.
¿Qué pasará con este reino, del que se ha apoderado una desconfianza total hacia todos sus gobernantes? ¿Seguirá el Príncipe la trayectoria de su padre? y ...¿Abdicará el Rey viendo que su pueblo ya no le quiere?
¿Podrá este reino recuperar la alegría?, ¿Quién acabará con "el hechizo"? ¿Cuánto tiempo más habrá que estar en esta situación?
Este cuento aún no tiene final feliz, no hay perdices que comer, aunque como suele decirse : La esperanza es lo último que se pierde.¿ Tendrá este país que luchar porque quieran poner un impuesto por ello? .
¿Os es familiar algo de todo esto?, porque lamentablemente este país es el nuestro, España.

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